lunes, 9 de julio de 2012

RECOMENDACIÓN DE LECTURA PARA ESTAS VACACIONES







Acaba de salir este libro titulado “Las TICs en la escuela, nuevas herramienta para viejos y nuevos problemas”.  Entre otros, trae un artículo escrito por mis amigas María Laura Galaburri (Argentina) y Ma. Luisa Díaz González (Nayarit, México); otro escrito de mi estimado Daniel Cassany (España) y otros texto de nuestras admiradas: Myriam Nemirovsky, Mónica Báez, Flora Perelman…; incluye además una entrevista con nuestra querida Delia Lerner.

Por la gran trayectoria y conocimiento de quienes escriben los distintos artículos, y sabiendo de la calidad que Daniel Goldin imprime en las ediciones de los libros que coordina (esta vez acompañado por Marina Kriscautzky y Flora Pereleman) este volumen resulta ALTAMENTE RECOMENDABLE.

Los invito a acompañarme en su lectura durante estas vacaciones. Ojalá podamos compartir por este medio, nuestros comentarios, valoraciones y aprendizajes sobre este libro. El reto ha sido lanzado. Saludos.

miércoles, 28 de marzo de 2012

CÓMO SE REALIZAN NUESTROS TALLERES DE PLANIFICACIÓN DE PROYECTOS DIDÁCTICOS

Se realizan los sábado para que los maestros no falten a clase. Son extraoficiales, es decir, nos son promovidos por autoridades educativas de ningún nivel de la secretaría de educación. Los docentes acuden por propia voluntad. No se otorga constancia ni diploma ni otro comprobante de asistencia. Tampoco se cobra por participar ni se solicita ningún otro requisito.

Y entonces… ¿por qué asisten cada sábado entre 30 y 100 docentes cada mes?

Creemos que porque los maestros encuentran ahí colegas que les comparten ideas y estrategias de enseñanza y porque hallan en estos espacios respuestas a su pregunta principal ¿cómo hacer para que los niños aprendan mejor?

La primera parte del taller está dedicada a que los profesores le cuenten a los demás cómo llevaron a cabo el proyecto didáctico planificado en el taller anterior. Con un relato escrito en la mano, con una presentación de diapositivas, con fotografías o con los trabajos de los niños, van contando lo que resultó exitoso, lo que falló, los problemas que tuvieron y cómo los resolvieron; y especialmente nos cuentan lo que aprendieron los niños.

Los que escuchamos, tenemos derecho a preguntar, a opinar, a sugerir, a pedir apoyo, a examinar los trabajos de los niños, a pedir material, etc.

La segunda parte del taller la dedicamos a planificar otro proyecto didáctico: nos gusta ser minuciosos, entonces pensamos en la manera en que empezaremos la clase, en las preguntas que haremos a los niños, en las actividades que realizaremos en equipo y las que serán individuales; escogemos los textos que leeremos y forma y el tiempo en que habremos de escribir. Prevemos además lo que esperamos que aprendan los alumnos.

Muchas veces, para planificar de mejor manera y para entender mejor a los niños, nos ponemos a leer y a escribir lo mismo que leerán o escribirán ellos. También solemos leer algunos escritos de investigadores educativos o de psicólogos o textos de didáctica para entender lo que estamos haciendo.

Como verán, el contenido de nuestros talleres no se puede compartir por medio de archivos o fotos o videos; necesitamos vivir la experiencia. Los esperamos el próximo sábado 5 de mayo para que sean parte de esta comunidad que comparte.

Si requieren más información, por favor comuníquense con Ceci Madero o Lupita Salinas a los teléfonos: 414 104 8676, 414 219-6859 o 419-270-9724 en Tequisquiapan, Qro.

lunes, 27 de febrero de 2012

Enseñanza de la lectura y la escritura en primero y segundo grados de Educación Primaria

El Programa de Español de 1993 daba libertad a los docentes para elegir cualquier método de enseñanza de la lectura y la escritura; en cambio, aunque el Programa de Español del 2000 no mencionaba nada al respecto, las modificaciones hechas a los libros de texto ofrecieron a los maestros una guía sobre la manera de enseñar a leer y a escribir.

Por su parte, los programas de español, publicados en 2009 y los ajustes para la articulación de la Educación Básica propuestos en 2011, reconocen de manera explícita los procesos por medio de los cuales los niños se apropian del lenguaje escrito (ver el apartado “Las etapas de desarrollo en la apropiación del Sistema de Escritura”) y plantean la necesidad de abandonar los métodos tradicionales de enseñanza de la lectura y la escritura.

La propuesta de los programas permite crear condiciones que favorezcan la adquisición del sistema de escritura por parte de los niños, de manera que en las situaciones didácticas propuestas, los alumnos pongan a prueba sus hipótesis sobre la escritura y avancen en sus propios descubrimientos acerca de lo que es el lenguaje escrito.

Se trata de permitirles y ayudarles a escribir de acuerdo con sus hipótesis y de ayudarlos, creando situaciones en las que se cuestionen sus ideas, para que las contrasten y puedan acercarse cada vez más al descubrimiento de las convencionalidades de la escritura.

De este modo, en primero y segundo grados también se establece como modalidad de trabajo los proyectos didácticos, en los cuales los alumnos se vean en la necesidad de elaborar productos del lenguaje que posean un propósito comunicativo y, por supuesto un propósito didáctico. El primero permitirá apropiarse de prácticas sociales del lenguaje y el segundo ayudará a descubrir las características y el funcionamiento del sistema de escritura.

Una diferencia muy importante entre los proyectos didácticos de primero y segundo grado y los de tercero de primaria a tercero de secundaria, es que en los primeros los alumnos leerán y escribirán con el apoyo del maestro (es decir, le dictarán lo que quieren expresar) y leerán a través de la voz del docente lo que necesiten o quieran saber acerca de un escrito.

El maestro fungirá como escribano y lector de los niños; y en esa función les irá mostrando lo que se hace al leer y al escribir, de manera que, conforme avance el tiempo los alumnos se vayan apropiando de estas formas hasta volverse independientes; es decir, lectores y escritores autónomos.

Este proceso de aprender a leer y a escribir leyendo y escribiendo (aunque no lo hagan de manera convencional) o de apropiarse de la lectura y la escritura viendo leer y escribir a otros, requiere mucho tiempo; y suele extenderse hasta el segundo grado, particularmente en aquellos contextos en los que los niños tienen poca experiencia extraescolar con situaciones de lectura y escritura; por lo que no es conveniente reprobar a los alumnos si no logran alfabetizarse completamente en primer grado.

Más adelante se da un ejemplo de la forma en que se pueden realizar las actividades de un proyecto para contribuir al aprendizaje de la lectura y la escritura.

Tomado de: Guía para el Maestro. Educación Básica. Primaria. Primer grado. 
Editado por la Secretaría de Educación Pública. México. 2011.
 Autores: Laura Lima Muñiz, María Luisa Díaz González, Celia Díaz Argüero y Enrique Lepe García.

miércoles, 24 de agosto de 2011

PROGRAMAS DE ESPAÑOL 2011 DE PRIMARIA Y SECUNDARIA

Les comparto la página de internet en donde pueden ver y bajar los Programas de Estudio ajustados 2011 (Primaria).

http://basica.sep.gob.mx/reformaintegral/sitio/index.php?act=priplan

Como podrán ver, en esta ocasión participé en la elaboración de la Guía para el Maestro, del campo Lenguaje y Comunicación (Español).

También les comparto la página de internet en donde pueden ver y bajar el Programa de Estudio de ESPAÑOL de Secundaria (ajustado, 2011).

http://basica.sep.gob.mx/reformaintegral/sitio/pdf/secundaria/plan/EspanolSec11.pdf

También participé en la elaboración de la Guía para el Maestro.

Espero que les sea útil.

Saludos.

domingo, 21 de agosto de 2011

CÓMO EMPEZAR LA ENSEÑANZA DE LA LECTURA Y LA ESCRITURA

¿CÓMO INICIAR EL CICLO ESCOLAR?
Algunas sugerencias que toman como base el Programa de Estudios de Español 2009 (RIEB)


Introducción


El programa de Estudios de Español establece que, “para el logro de los propósitos establecidos en este programa (Español 2009) es necesario

El programa de Estudios de Español establece que, “para el logro de los propósitos establecidos en este programa (Español 2009) es necesario desarrollar dos modalidades de trabajo: los proyectos didácticos y las actividades permanentes”.
El documento curricular afirma también que “con el fin de apoyar el proceso de alfabetización inicial en primero y segundo grados, a las actividades permanentes se suman las actividades para reflexionar sobre el sistema de escritura, que tienen como propósito favorecer el conocimiento de las propiedades del mismo”.
Es decir, tenemos entonces, para iniciar el primer grado, tres opciones:

De manera que los maestros de primero y segundo grados tienen tres opciones para comenzar a trabajar el ciclo escolar:
a) Los Proyectos Didácticos
b) Las Actividades Permanentes y
c) Las Actividades para Reflexionar en el Sistema de Escritura.

Los programas de estudio no indican cuál es la mejor manera de empezar ni las razones para decidir el comienzo de una u otra manera; este manual propone iniciar por las Actividades para Reflexionar en el Sistema de Escritura. A continuación se explican las razones y se dan algunas sugerencias.

Empezar reflexionando: Lectura y escritura de nombres propios

"El nombre de una persona es para ella el sonido más dulce e importante que pueda escuchar".
Dale Carnegie

En el Bloque I del Programa de Español de Primer grado; en la sección “Actividades para reflexionar en el sistema de escritura”, aparece la actividad Lectura y escritura de nombres propios.

Esta actividad, de acuerdo con el Programa, consiste en lo siguiente:

Al inicio del bimestre el docente proporciona a cada niño su nombre, sin apellido, escrito en una tarjeta (cuida que todos los letreros sean iguales en color y tipo de letra). Los niños colocan sus nombres en algún lugar visible para usarlo como referencia constante. El docente se asegura de que cada niño sepa lo que está escrito en su tarjeta.

El desarrollo de esta estrategia contribuye a dos de los propósitos que la SEP plantea para este grado escolar:
• Identifica y escribe convencionalmente su nombre para ubicar su pertenencia.
• Identifica la forma escrita de los nombres de sus compañeros de aula. Emplea este conocimiento como una referencia específica de uso de las letras.

¿Por qué iniciar con esta actividad?

Desde el punto de vista de la psicogénesis de la lengua escrita, diversas investigaciones han demostrado que el nombre propio "[...] es una valiosa fuente de información para el niño: indica que no cualquier conjunto de letras sirve para cualquier nombre; le indica que el orden de las letras no es aleatorio; le ayuda a comprender que el comienzo del nombre escrito tiene algo que ver con el comienzo del nombre cuando lo dice; le ayuda a comprender el valor sonoro convencional de las letras. No puede, pues, minimizarse la importancia de esta adquisición" .

Estrategias para trabajar el nombre propio

La mayoría de las estrategias que aquí se describen han sido establecidas por la SEP en los Programas de Estudio, lo que hacemos es describirlas con mayor amplitud, agregar ejemplos y recomendaciones que pueden ayudar a comprenderlas mejor y a realizarlas de mejor manera dentro del salón de clases.

También se incluyen algunas estrategias que, de acuerdo con la experiencia de docentes o que hemos documentado en diversos textos especializados, pueden ayudar a que los niños avancen en el proceso de alfabetización inicial.

a. El primer día de clase: conozco mi nombre

El primer día de clase, entregar a cada niño una tarjeta con su nombre, como indica el programa: “sin apellido, escrito en una tarjeta (cuida que todos los letreros sean iguales en color y tipo de letra)”.

Estas indicaciones marcadas en el paréntesis son importantes, ya que se trata de que el niño se identifique con una sola palabra, una que le es familiar y con la cual le nombran todos los días. Se pide también que las tarjetas no tengan color ni tipo de letra distinto, de manera que el niño centre su atención y su esfuerzo en las letras que forman su nombre más que en los colores u otras señales gráficas.

Se trata, contrario a lo que proponen las prácticas tradicionales, no de facilitarle la tarea a los niños sino de plantearles una situación compleja que al tratar de resolverla les genere aprendizajes.

Una vez que se haya repartido el nombre a cada niño, pídales que se fijen cómo está escrito y si es posible que lo comparen con el compañero que está al lado y miren semejanzas y diferencias.

Si las condiciones lo permiten y el nivel de los niños es el adecuado, pídales que mezclen dos o tres tarjetas entre compañeros e identifiquen la propia.

Se trata de ir complejizando cada vez más la tarea, de manera que una vez que los niños hayan mirado, analizado y comparado su nombre, se pueden hacer cualquiera de las siguientes actividades:
• Recoger las tarjetas con los nombres de los niños, mezclarlas y ponerlas en el piso; y con el grupo en círculo alrededor de las tarjetas, pedir a cada uno de los niños que localicen el nombre propio.
• Pegar las tarjetas con los nombres de los niños en el pizarrón o en una pared del salón, de igual manera, pedir que cada uno localice el propio.

Recomendaciones: si le es posible, indague con los padres de familia cuál es el nombre con el que se le llama al niño todos los días; en caso de que en casa le llamen por un apodo o un diminutivo, opte por el nombre de pila.

b. Registro de asistencia.
Cada niño registra su asistencia identificando su nombre en una lista con letra grande, previamente preparada por el docente; en ella puede marcar de alguna manera su asistencia (una palomita, un círculo, u otra señal).

Otra opción es que cada niño tome, de una caja donde están todas las tarjetas del grupo, la que tiene su nombre y la coloque en la lista de los presentes. Las tarjetas con los nombres sobrantes serán leídas para identificar a los niños ausentes.

c. Lotería de nombres.
Siguiendo las reglas de la lotería tradicional, los niños recibirán una tabla (que el maestro puede elaborar previamente) para ir marcando (con semillas o fichas) los nombres que se vayan “cantando”. En cada tabla aparecerán escritos algunos nombres de los niñ os del salón, las tablas deberán ser diferentes (de acuerdo con el juego de lotería tradicional). Por turnos, los niños pasarán a “cantar” los nombres.
Cuando el “cantor” no puede leer un nombre, muestra la carta y pide ayuda a sus compañeros.

d. Marcar trabajos y pertenencias escribiendo el nombre propio.
Se recomienda esta actividad ya que los niños hayan trabajado varias veces su nombre con las actividades anteriores.

La idea es que los niños puedan copiar su nombre en etiquetas, tarjetas, cinta adhesiva, u otro material, para que después lo coloquen sobre sus libros, cuadernos, lápices, mesa, silla u otros objetos que le pertenezcan o le sean asignados por el docente en el salón de clases.

Esta actividad, aparte de ser muy útil para que los niños puedan identificar sus pertenencias, ayuda mucho a familiarizarse con las letras de su nombre.

Es importante considerar que no todos los niños podrán “grabarse” su nombre a la primera: algunos de ellos tendrán que recurrir constantemente al modelo que le dio el profesor; de hecho se espera, como indica el programa, que cuando algunos niños “…todavía no pueden escribir su nombre de manera convencional, comparan su producción con el letrero de su nombre y modifican su escritura para que no falten letras y estén en el orden pertinente…”.

Intervención docente

Las investigaciones de los últimos años sostienen que el lenguaje se aprende en la interacción (Ferreiro y Teberosky, 1979a, 1981; Ferreiro y Gómez Palacio, 1979b, 1982; Ferreiro, 1997, 1991; Teberosky, 1982); es decir, para que el niño aprenda a hablar, a escuchar, a leer y a escribir debe usarse el lenguaje, pues al hacerlo, “…pone en juego una actividad comunicativa, cognitiva y reflexiva; a través de él, el ser humano participa en la vida social y construye su propia individualidad ”.

Sin embargo, es necesario que, entre las palabras y los niños, exista un mediador, un interventor que le ayude a resolver los problemas que se tienen ante lo escrito:
también se cierto que “no dejar a los niños solos frente a las letras)

En ese sentido es importante lo que el docente haga, diga, explique o informe a los niños cuando estos están intentando leer o escribir

Para empezar
• Reconocer cómo válidas las escrituras de los niños: sí sabes escribir, vamos a mejorar.
• Tu dime qué escribiste para ir aprendiendo
• Otros escriben diferente, vamos a aprender cómo lo hacen.

En todas estas actividades el docente invita a los niños a hacer comparaciones entre las escrituras de los diferentes nombres para que establezcan semejanzas y diferencias. Por ejemplo, “Arturo empieza igual que Araceli”; “Juan José y Juan Antonio tienen una parte igual”; “Mauricio y Roberto terminan con la o”, etcétera.

miércoles, 10 de agosto de 2011

TALLER DE INICIO DEL CICLO ESCOLAR EN TEQUISQUIAPAN ESTE SÁBADO 13 DE AGOSTO

CAMBIOS EN LOS NUEVOS PROGRAMAS Y PLANEACIÓN DEL PRIMER BIMESTRE, TEMAS DEL TALLER DE INICIO DEL CICLO ESCOLAR EN TEQUISQUIAPAN ESTE SÁBADO 13 DE AGOSTO DE 2011.

Como les habíamos anunciado, este sábado 13 de agosto de 2011, realizaremos el Taller de inicio de ciclo escolar en Tequisquiapan, Querétaro.

Los temas que abordaremos serán:

1) Los principales ajustes que se hicieron a los programas de estudio en el 2011.

2) Los cambios en la enseñanza de la lectura y la escritura en el primer ciclo.

3) Planificación de proyectos didácticos.

4) Algunas recomendaciones para el inicio del ciclo escolar.

El taller se realizará en el Centro Educativo Narciso Bassols que ahora tiene nuevo domicilio: Cipreses No.8, Col. los Sabinos, c.p. 76750, en Tequisquiapan, Qro. (A un costado de la presidencia municipal)

Comenzaremos a las 9:00 de la mañana.

Recuerden que este curso no tiene ningún costo. Si requieren más información, por favor comuníquense con Ceci Madero o Lupita Salinas a los teléfonos: 414 104 8676 414, 219-6859 o 419-270-9724

sábado, 6 de agosto de 2011

Iré a la Universidad otra vez.

Iré a la Universidad otra vez.

He estado haciendo recientemente esta confesión a mis amigos y la mayoría ha preguntado de inmediato: ¿Y de qué vas a dar clases?
Luego les aclaro que no daré ninguna clase: iré a la Universidad a estudiar otra vez. Ante la cara sorprendida que ya me está haciendo una segunda pregunta, yo respondo: una maestría en Lingüística Aplicada. Eso estudiaré. Si, en la UNAM.

¿Por qué les sorprenderá? ¿Por mi edad? ¿Porque algunos saben que ya hice una maestría? ¿Porque ahora dejaré de trabajar (y de percibir un sueldo)?

Mientras disminuye su sorpresa yo voy desgranando mas confesiones, expectativas, sueños: es que nunca me titulé de la otra maestría, es que ahora que no estoy trabajando con horario fijo tengo tiempo, es que tengo mucho material para hacer una tesis interesante, es que mi amiga Celia Diaz (discípula de Emilia Ferreiro) será mi asesora, es que tengo ganas, muchas ganas de aprender.

Si veo que aun le sobra tiempo y paciencia a quien me escucha, le cuento de esta emoción resucitada: volver a ser alumno. Le describo las vicisitudes que viví para pasar los tres exámenes, la entrevista de admisión y los infaltables e insufribles trámites administrativos.
Si advierto una sombra de preocupación en la voz del que oye, me adelanto y le explico: "Pediré la beca Conacyt y entre semana daré algunos cursos. Tengo algunos ahorros".

Y antes de que se asome la falta de fe, les digo: “esta vez sí, sí me titularé; es que no conoces a Celia mi asesora: me pidió el proyecto de tesis antes de que presentara los exámenes de ingreso (por si las dudas).

Si tú que estás leyendo llegaste hasta aquí, te agradezco el interés por mi persona y por las cosas que hago. Y termino diciéndote:

Durante los últimos tres años anduve recorriendo el país, dando cursos y conferencias sobre la enseñanza de la lectura y la escritura; trabajé, hombro con hombro y de tiempo completo, con maestros de todo el país y tuvimos logros que pueden verse en los niños; ahora cambiaré un poco el ritmo pero no me desligaré del todo: talleres en fin de semana (en días no laborables, si alguien se anima), seguiré escribiendo materiales de apoyo (colaborando incluso con la SEP). En fin, sigo a sus órdenes para apoyarlos.

Iré a la Universidad otra vez, por unos meses. Pero seguiré trabajando para que los niños de nuestro país, comprendan el lenguaje y les sirva para ser mejores mexicanos, con un mejor destino.

Gracias.