viernes, 19 de junio de 2009

¿CÓMO TRABAJAR LOS TEMAS DE REFLEXIÓN?

En una reunión con editores y autores de libros de las distintas editoriales del país presenté las siguientes diapositivas en las que me basé para explicar el propósito y el tipo de trabajo que se espera con los temas de Reflexión.

Todas las afirmaciones fueron obtenidas directamente del Programa de Español 2006.

Espero que esta información les pueda ser útil.







































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lunes, 13 de abril de 2009

GUÍA RÁPIDA PARA DISEÑAR UN PROYECTO DIDÁCTICO DE ESPAÑOL

1. Identifique una práctica social del lenguaje que pueda constituirse en un proyecto didáctico y en el que puedan insertarse algunos de los contenidos que se desean abordar (Esto es necesario en el caso de preescolar; en el caso de primaria y secundaria, ya casi se encuentran perfilados en el Programa de Estudios).

2. Identifique el producto a obtener.

3. Establezca los propósitos comunicativos o prácticos del proyecto didáctico (analicen el sentido de la práctica social del lenguaje al que irá vinculado el proyecto) Una pregunta que puede guiar es ¿cuál es la utilidad del producto a obtener en la vida real?.

4. Establezca los propósitos didácticos (consulten los diferentes elementos del programa de estudios). Una pregunta que puede guiar es ¿qué pueden aprender los alumnos al realizar las actividades de este proyecto?.

5. Redacte los pasos necesarios para la realización del proyecto
a. Se deben incluir actividades de inicio en las cuales se presente el proyecto a los niños para lograr su interés y recibir sus opiniones.
b. Proponer actividades para averiguar qué saben los niños sobre el producto que se va a elaborar para determinar el punto de partida del proyecto.
c. Deben incluirse la revisión de textos-modelo, tomado de la vida real, en los que los niños puedan ver las características del producto que van a elaborar.
d. Prever que en las actividades se utilicen diversas formas de organización del grupo: trabajo en parejas, en equipos, en plenaria, etc.
e. Dar la oportunidad a los niños de revisar y corregir sus textos.
f. Incluyan los aspectos gramaticales y ortográficos que ayuden a mejorar la producción e interpretación de los textos.
g. No olvidar que todas las actividades deben estar enfocadas al logro del producto.


6. Prevea actividades para la difusión del producto realizado.

7. Consideren los materiales que son necesarios para el desarrollo del proyecto: estos materiales deben ser auténticos, es decir de los que circulan en la vida social; en las escuelas se cuentan con la Biblioteca Escolar y de Aula como un material básica. Básico, tómenlos en cuenta.

8. Establezcan los momentos y criterios de la evaluación para las diferentes etapas de los proyectos; así como los aspectos a considerar en la evaluación del producto terminado.

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martes, 24 de marzo de 2009

¿CUÁL OBRA LITERARIA SE PREGUNTARÁ EN LOS EXÁMENES?

Son varios los profesores que, en mi calidad de coautor de los Programas de Estudio de Español para la Educación Secundaria (2006), me han consultado que cuáles obras literarias deberán estudiarse en la clase de Español. La preocupación viene porque a muchos docentes les angustia que los exámenes de la prueba ENLACE o cualquier otra prueba escrita incluyan algunas obras particulares que no vieron en clase, ya que el programa es abierto y los docentes pueden elegir cualquier obra. Doy respuesta a estas inquietudes: tanto los maestros de español como los que hacen los exámenes deberán tener presente, tanto al momento de planificar la clase como al hacer reactivos, los propósitos y los aprendizajes que se establecen para cada una de las prácticas sociales del lenguaje del Programa; así, para los temas:
  • Hacer el seguimiento de un periodo o movimiento poético.
  • Leer una obra del español medieval o del español renacentista.
  • Leer en atril una obra de teatro del Siglo de Oro.


Los propósitos son los siguientes:

  • Reflexionen sobre la relación entre litera­tura y representación del mundo. Tomen conciencia de cómo se caracterizan épocas, grupos y ambientes sociales en los textos li­terarios.
  • Reflexionen sobre las transformaciones que el lenguaje y los pueblos experimentan a lo largo del tiempo.
  • Identifiquen las características estructurales de los poemas, narraciones y obras dramáti­cas que leen, así como algunos de sus rasgos estilísticos.


Y los aprendizajes esperados para cada una de las prácticas son:


Interpretar poemas. Al hacerlo:

  • Analizarán el lenguaje figurado.
  • Identificarán algunas de las características de la estructura poética propias del movimiento a que pertenecen.

Interpretar una obra del español medieval o renacentista. Al hacerlo:

  • Establecerán relaciones entre las acciones de los personajes y las circunstancias sociales de la época.
  • Identificarán algunas variantes históricas del español.

Interpretar una obra de teatro del Siglo de Oro. Al hacerlo:

  • Identificarán algunas de sus características literarias.
  • Reconstruirán algunos de los valores de la época en que fue escrita.


En conclusión: los profesores no deberían preocuparse por que los alumnos se aprendan los datos, poemas o autores de algunos determinados periodos o movimientos poéticos, ni por memorizar los datos de alguna obra del español medieval o renacentista; tampoco deben estudiar una obra literaria de los siglos de Oro en particular. Lo que se espera que aprendan es lo que se indica en los aprendizajes esperados enunciados. De este modo, las personas encargadas de elaborar los exámenes (ENLACE O DE CUALQUIER TIPO) deberán proponer reactivos más o menos de la siguiente manera:

  • Presentar un poema de algún movimiento poético en el examen y pedir a los alumnos “analizar el lenguaje figurado”, e “identificar algunas características de la estructura poética de algunos poemas”; sin que de ninguna manera se les pida recordar un dato de un movimiento poético.

  • Para el caso de las obras del español medieval o renacentista; deberá mostrar un fragmento de una obra cualquiera y pedir a los estudiantes que establezcan relaciones entre las acciones de los personajes y las circunstancias sociales de la época”; además de “identificar algunas variantes históricas del español medieval o renacentista”; pero tampoco en ningún caso deberá pedir los datos de una obra en particular.
  • Para evaluar la última práctica, “Leer en atril una obra de teatro del Siglo de Oro”, el examen debería incluir un ejemplo de obra y solicitar que los alumnos identifiquen algunas características literarias y pedir que “reconstruyan” algunos de los valores de la época en que fue escrita. Todo esto sin pedir información particular sobre algunas de las obras.

Cualquier examen que solicite a los alumnos recordar datos específicos de una obra literaria es erróneo, ya que en los contenidos en que el Programa de Español 2006 no específica obra literaria alguna, el docente tiene la libertad de, junto con los alumnos, elegir una opción y los exámenes, ante la posibilidad de que los maestros puedan escoger obras distintas, no deberá encajonar los reactivos a una sola; debe, insisto, basarse en los aprendizajes esperados donde no se trabajan otros aspectos del lenguaje.


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lunes, 9 de febrero de 2009

LA ESCRITURA Y SU EVALUACIÓN

Hola:
Esta vez les quiero compartir un texto que publiqué en el Diario Milenio, en el suplemento "Campus Milenio" Si lo quieren leer en línea, este es el vínculo.

http://www.campusmilenio.com.mx/307/opinion/ceneval.php

Saludos

LA COMPETENCIA DE ESCRITURA Y SU EVALUACIÓN

La definición de escritura ha ido evolucionando paralelamente a los cambios sociales, económicos, culturales y tecnológicos de las últimas décadas. La imagen del copista de la edad media, quien plasmaba letras copiadas directamente de un original, sobre un soporte físico, trazando cuidadosamente las letras con tinta e instrumentos especializados; se contrapone con la imagen de un adulto (o un niño inclusive) de la época actual, frente a una pantalla oprimiendo teclas para escribir en un soporte virtual que no necesariamente se traduce en un texto físico impreso en papel.

Daniel Cassany[1], en una revisión reciente del concepto de la lengua escrita, enumera una serie de factores que afectan en la actualidad el proceso de lectura, muchos de los cuales afectan también el proceso de escritura; a saber: las nuevas tecnologías, la multiculturalidad, los avances en la investigación científica, y la profundización de la democracia, entre otros.

Por otra parte, el concepto de aprendizaje, y en especial el de aprendizaje a lo largo de toda la vida, han transformado las percepciones de la competencia escritora y de las necesidades a las que ha de hacer frente. La lectura y la escritura son las principales herramientas del aprendizaje; pero además, “la adquisición progresiva del código escrito implica el desarrollo de capacidades cognitivas superiores: la reflexión, la crítica, la conciencia de los procesos de pensamiento propios y ajenos”[2]

De ahí la importancia que estas dos competencias tienen tanto en la enseñanza como en la evaluación: se requiere información acerca de la medida en que la escuela está cumpliendo con una de sus funciones básicas, enseñar a leer y escribir.

La más recientes investigaciones (y quizás no tan recientes pues tienen al menos dos décadas) coinciden en señalar que la escritura es resultado de un largo proceso que pasa por varias etapas y que implica tareas complicadas.

Estas concepciones han permeado en el campo educativo y se han generado contextos en el sentido de que es necesario enseñar en la escuela la escritura como un proceso: “… la escuela debe proponerse como objetivo la adquisición de técnicas elementales por parte del mayor número posible de estudiantes. Para aprender a hacer una redacción es fundamental determinar las diferentes fases de su realización: planificación, reunión y organización de las ideas, escritura, revisión y redacción final”[3]

El proceso de escritura ha sido definido por varios autores de diferente manera, algunos proponen más etapas que otros, pero todos coinciden en dividir el proceso en tres grandes momentos: la planificación, la escritura y la revisión; el siguiente cuadro ilustra las tres etapas y las diversas formas de nombrarlas:

En la escuela, tradicionalmente se ha dado más importancia a lo que los alumnos escriben, es decir, al producto que al proceso que siguen para hacerlo: es típica la escena en que el profesor plasma en los trabajos de sus alumnos una serie de marcas (con un color especial para que sean más visibles) indicando los errores de los estudiantes que deben corregirse, o una nota final calificando el trabajo. Muy pocos son los docentes que supervisan el trabajo de composición de los textos y evalúan (en el sentido de obtener información sobre los avances), para dar sugerencias de mejora, antes de que el escrito se dé por concluido.

Desde una perspectiva de la enseñanza de competencias es que cobra más sentido la enseñanza y la evaluación de los proceso de escritura, especialmente la que se relaciona con la revisión de los textos.

¿Qué evaluar de la competencia de escritura?

Para la realización de una prueba de la competencia de escritura se deben considerar como evaluable las dos últimas etapas del proceso: la textualización (el primer intento de escribir o primer borrador) y la revisión y corrección del texto. Se omite la primera etapa, porque generalmente consiste en un proceso mental difícil de objetivar: “En el proceso de planificación los escritores se forman una representación mental de las informaciones que contendrá el texto. Esta representación es muy abstracta. No es necesariamente un esquema completo y desarrollado. En algunos casos, una palabra clave puede representar una cadena completa de ideas. Además, no es preciso que sea verbal: puede ser, por ejemplo, una imagen visual” (Cassany: 1989). En cambio las etapas de textualización y revisión del escrito dejan evidencias claras en las que se pueden medir los aprendizajes de los alumnos sobre el acto de escribir.

De manera pues, que a la par de los cambios del concepto de escritura, deben cambiar las ideas acerca de su enseñanza y su evaluación.

México, D.F., enero de 2009
[1] CASSANY, D. (2006).Tras las líneas. Sobre la lectura contemporánea. Barcelona: Anagrama.
[2] ATORRESI, A. Competencias para la vida en las evaluaciones de lectura y escritura (SERCE – LLECE). Buenos Aires: UNESCO-OREALC.
[3] SERAFINI, M. T. (1991). Cómo redactar un tema. Didáctica de la escritura. México: Paidós.

viernes, 23 de enero de 2009

BLOG DE QUERÉTARO- ESPAÑOL PRIMARIA

Desde hace casi dos años hemos estado desarrollando un proyecto de Acompañamiento a maestros de Primero y Segundo grado de Educación Primaria en el estado de Querétaro.

Con el apoyo del grupo que coordina este proyecto y con la participación de algunos profesores hemos hecho un blog donde contamos esta experiencia.

Lo pongo a su disposición y espero que lo visiten,

http://maestrosylectores.blogspot.com/

Saludos y sigo pidiéndo su apoyo para difundir los trabajos de este y otros blogs de profesores.

Reciban un abrazo.