martes, 24 de marzo de 2009

¿CUÁL OBRA LITERARIA SE PREGUNTARÁ EN LOS EXÁMENES?

Son varios los profesores que, en mi calidad de coautor de los Programas de Estudio de Español para la Educación Secundaria (2006), me han consultado que cuáles obras literarias deberán estudiarse en la clase de Español. La preocupación viene porque a muchos docentes les angustia que los exámenes de la prueba ENLACE o cualquier otra prueba escrita incluyan algunas obras particulares que no vieron en clase, ya que el programa es abierto y los docentes pueden elegir cualquier obra. Doy respuesta a estas inquietudes: tanto los maestros de español como los que hacen los exámenes deberán tener presente, tanto al momento de planificar la clase como al hacer reactivos, los propósitos y los aprendizajes que se establecen para cada una de las prácticas sociales del lenguaje del Programa; así, para los temas:
  • Hacer el seguimiento de un periodo o movimiento poético.
  • Leer una obra del español medieval o del español renacentista.
  • Leer en atril una obra de teatro del Siglo de Oro.


Los propósitos son los siguientes:

  • Reflexionen sobre la relación entre litera­tura y representación del mundo. Tomen conciencia de cómo se caracterizan épocas, grupos y ambientes sociales en los textos li­terarios.
  • Reflexionen sobre las transformaciones que el lenguaje y los pueblos experimentan a lo largo del tiempo.
  • Identifiquen las características estructurales de los poemas, narraciones y obras dramáti­cas que leen, así como algunos de sus rasgos estilísticos.


Y los aprendizajes esperados para cada una de las prácticas son:


Interpretar poemas. Al hacerlo:

  • Analizarán el lenguaje figurado.
  • Identificarán algunas de las características de la estructura poética propias del movimiento a que pertenecen.

Interpretar una obra del español medieval o renacentista. Al hacerlo:

  • Establecerán relaciones entre las acciones de los personajes y las circunstancias sociales de la época.
  • Identificarán algunas variantes históricas del español.

Interpretar una obra de teatro del Siglo de Oro. Al hacerlo:

  • Identificarán algunas de sus características literarias.
  • Reconstruirán algunos de los valores de la época en que fue escrita.


En conclusión: los profesores no deberían preocuparse por que los alumnos se aprendan los datos, poemas o autores de algunos determinados periodos o movimientos poéticos, ni por memorizar los datos de alguna obra del español medieval o renacentista; tampoco deben estudiar una obra literaria de los siglos de Oro en particular. Lo que se espera que aprendan es lo que se indica en los aprendizajes esperados enunciados. De este modo, las personas encargadas de elaborar los exámenes (ENLACE O DE CUALQUIER TIPO) deberán proponer reactivos más o menos de la siguiente manera:

  • Presentar un poema de algún movimiento poético en el examen y pedir a los alumnos “analizar el lenguaje figurado”, e “identificar algunas características de la estructura poética de algunos poemas”; sin que de ninguna manera se les pida recordar un dato de un movimiento poético.

  • Para el caso de las obras del español medieval o renacentista; deberá mostrar un fragmento de una obra cualquiera y pedir a los estudiantes que establezcan relaciones entre las acciones de los personajes y las circunstancias sociales de la época”; además de “identificar algunas variantes históricas del español medieval o renacentista”; pero tampoco en ningún caso deberá pedir los datos de una obra en particular.
  • Para evaluar la última práctica, “Leer en atril una obra de teatro del Siglo de Oro”, el examen debería incluir un ejemplo de obra y solicitar que los alumnos identifiquen algunas características literarias y pedir que “reconstruyan” algunos de los valores de la época en que fue escrita. Todo esto sin pedir información particular sobre algunas de las obras.

Cualquier examen que solicite a los alumnos recordar datos específicos de una obra literaria es erróneo, ya que en los contenidos en que el Programa de Español 2006 no específica obra literaria alguna, el docente tiene la libertad de, junto con los alumnos, elegir una opción y los exámenes, ante la posibilidad de que los maestros puedan escoger obras distintas, no deberá encajonar los reactivos a una sola; debe, insisto, basarse en los aprendizajes esperados donde no se trabajan otros aspectos del lenguaje.


NO DEJEN DE ESCRIBIR A MI CORREO enriquelepe@yahoo.com.mx o DEJAR SUS COMENTARIOS EN ESTE BLOG. Esto me ayuda mucho a mantenerlo vivo.

lunes, 9 de febrero de 2009

LA ESCRITURA Y SU EVALUACIÓN

Hola:
Esta vez les quiero compartir un texto que publiqué en el Diario Milenio, en el suplemento "Campus Milenio" Si lo quieren leer en línea, este es el vínculo.

http://www.campusmilenio.com.mx/307/opinion/ceneval.php

Saludos

LA COMPETENCIA DE ESCRITURA Y SU EVALUACIÓN

La definición de escritura ha ido evolucionando paralelamente a los cambios sociales, económicos, culturales y tecnológicos de las últimas décadas. La imagen del copista de la edad media, quien plasmaba letras copiadas directamente de un original, sobre un soporte físico, trazando cuidadosamente las letras con tinta e instrumentos especializados; se contrapone con la imagen de un adulto (o un niño inclusive) de la época actual, frente a una pantalla oprimiendo teclas para escribir en un soporte virtual que no necesariamente se traduce en un texto físico impreso en papel.

Daniel Cassany[1], en una revisión reciente del concepto de la lengua escrita, enumera una serie de factores que afectan en la actualidad el proceso de lectura, muchos de los cuales afectan también el proceso de escritura; a saber: las nuevas tecnologías, la multiculturalidad, los avances en la investigación científica, y la profundización de la democracia, entre otros.

Por otra parte, el concepto de aprendizaje, y en especial el de aprendizaje a lo largo de toda la vida, han transformado las percepciones de la competencia escritora y de las necesidades a las que ha de hacer frente. La lectura y la escritura son las principales herramientas del aprendizaje; pero además, “la adquisición progresiva del código escrito implica el desarrollo de capacidades cognitivas superiores: la reflexión, la crítica, la conciencia de los procesos de pensamiento propios y ajenos”[2]

De ahí la importancia que estas dos competencias tienen tanto en la enseñanza como en la evaluación: se requiere información acerca de la medida en que la escuela está cumpliendo con una de sus funciones básicas, enseñar a leer y escribir.

La más recientes investigaciones (y quizás no tan recientes pues tienen al menos dos décadas) coinciden en señalar que la escritura es resultado de un largo proceso que pasa por varias etapas y que implica tareas complicadas.

Estas concepciones han permeado en el campo educativo y se han generado contextos en el sentido de que es necesario enseñar en la escuela la escritura como un proceso: “… la escuela debe proponerse como objetivo la adquisición de técnicas elementales por parte del mayor número posible de estudiantes. Para aprender a hacer una redacción es fundamental determinar las diferentes fases de su realización: planificación, reunión y organización de las ideas, escritura, revisión y redacción final”[3]

El proceso de escritura ha sido definido por varios autores de diferente manera, algunos proponen más etapas que otros, pero todos coinciden en dividir el proceso en tres grandes momentos: la planificación, la escritura y la revisión; el siguiente cuadro ilustra las tres etapas y las diversas formas de nombrarlas:

En la escuela, tradicionalmente se ha dado más importancia a lo que los alumnos escriben, es decir, al producto que al proceso que siguen para hacerlo: es típica la escena en que el profesor plasma en los trabajos de sus alumnos una serie de marcas (con un color especial para que sean más visibles) indicando los errores de los estudiantes que deben corregirse, o una nota final calificando el trabajo. Muy pocos son los docentes que supervisan el trabajo de composición de los textos y evalúan (en el sentido de obtener información sobre los avances), para dar sugerencias de mejora, antes de que el escrito se dé por concluido.

Desde una perspectiva de la enseñanza de competencias es que cobra más sentido la enseñanza y la evaluación de los proceso de escritura, especialmente la que se relaciona con la revisión de los textos.

¿Qué evaluar de la competencia de escritura?

Para la realización de una prueba de la competencia de escritura se deben considerar como evaluable las dos últimas etapas del proceso: la textualización (el primer intento de escribir o primer borrador) y la revisión y corrección del texto. Se omite la primera etapa, porque generalmente consiste en un proceso mental difícil de objetivar: “En el proceso de planificación los escritores se forman una representación mental de las informaciones que contendrá el texto. Esta representación es muy abstracta. No es necesariamente un esquema completo y desarrollado. En algunos casos, una palabra clave puede representar una cadena completa de ideas. Además, no es preciso que sea verbal: puede ser, por ejemplo, una imagen visual” (Cassany: 1989). En cambio las etapas de textualización y revisión del escrito dejan evidencias claras en las que se pueden medir los aprendizajes de los alumnos sobre el acto de escribir.

De manera pues, que a la par de los cambios del concepto de escritura, deben cambiar las ideas acerca de su enseñanza y su evaluación.

México, D.F., enero de 2009
[1] CASSANY, D. (2006).Tras las líneas. Sobre la lectura contemporánea. Barcelona: Anagrama.
[2] ATORRESI, A. Competencias para la vida en las evaluaciones de lectura y escritura (SERCE – LLECE). Buenos Aires: UNESCO-OREALC.
[3] SERAFINI, M. T. (1991). Cómo redactar un tema. Didáctica de la escritura. México: Paidós.

viernes, 23 de enero de 2009

BLOG DE QUERÉTARO- ESPAÑOL PRIMARIA

Desde hace casi dos años hemos estado desarrollando un proyecto de Acompañamiento a maestros de Primero y Segundo grado de Educación Primaria en el estado de Querétaro.

Con el apoyo del grupo que coordina este proyecto y con la participación de algunos profesores hemos hecho un blog donde contamos esta experiencia.

Lo pongo a su disposición y espero que lo visiten,

http://maestrosylectores.blogspot.com/

Saludos y sigo pidiéndo su apoyo para difundir los trabajos de este y otros blogs de profesores.

Reciban un abrazo.

miércoles, 14 de enero de 2009

FELIZ AÑO Y GRACIAS A QUIENES SON PARTE DE ESTE BLOG

Saludos a todos!

Me alegro de poder desearles un 2009 lleno de satisfacciones. Deseo que comiencen (y sigan por mucho tiempo) con un año lleno de éxitos, de salud, de trabajo; en general, de mucha felicidad.

También quiero agradecer a todos los que han entrado a este blog y han dejado un Mensaje o se han convertido en seguidores: agradezco los mensajes de la maestra Lidia Pavón de Chihuahua, de Miguel Ángel Aragón del Distrito Federal; de María Elena Cervantes que me escribe desde Saltillo; de Laura García Valero de Toluca; y de la maestra Flor Montes.

Gracias a los que se han convertido en seguidores de este blog: Rodolfo, Betty Vera, Yazmín Pérez, al Profe Carlos, Elizabeth, a Macaru; la misma Flor Montes y Efraín.

A todos ustedes les vuelvo a invitar para que mantegamos vivo este espacio, para ello les pido que lo divulguen, que inviten a otros compañeros a visitarlo; pero sobre todo, que me nutran con sus comentarios, preguntas, dudas, propuestas, sugerencias; y si se puede, que envíen también sus propias experiencias relacionadas con la enseñanza del español en preescolar, primaria y secundaria; para que hagamos de este blog un espacio de convivencia y de ayuda mutua.

Les mando un abrazo.

ENRIQUE LEPE GARCÍA
enriquelepe@yahoo.com.mx

lunes, 15 de diciembre de 2008

ELEMENTO DE UN PROYECTO

Con base en un texto de Delia Lerner, conocido por muchos de ustedes, y que se encuentra en ese grandioso libro "Leer y escribir en la escuela: lo real, lo posible y lo necesario", hice un esquema de los elementos que debe contener un proyecto; es lo que ella propone, con un ejemplo de la misma Delia. Sólo los acomodé para poder entenderlo mejor Y AGREGUÉ ALGUNAS EXPLICACIONES. Espero que les sirva.


SI ALGUIEN LO DESEA EN FORMATO WORD, SOLÍCITEMELO POR CORREO A enriquelepe@yahoo.com.mx o a enriquelepe@gmail.com.

Saludos










miércoles, 10 de diciembre de 2008

TESTIMONIOS DE TRABAJO POR PROYECTOS

Los comienzos de un proceso


de María Laura Galaburri


Enseñar a leer y escribir en la institución escolar trae aparejada la necesidad de insertarnos en la historia de lectura y escritura que los alumnos han desarrollado hasta el momento en su comunidad o en los contextos educati­vos a los que han concurrido. Esta necesidad se constituye como tal, por reconocer que este proceso comienza antes de que los niños ingresen a la escuela e implica entender que el desarrollo de la escritura en los niños ocurre en su contexto sociocultural. En ese contexto comienzan a saber cómo la lectura y la escritura son usadas en su comunidad.
Veamos algunos testimonios de docentes.



Pensemos en la oportunidad que le dio Beatriz a Juan de recuperar un conocimiento adquirido fuera de la escuela y de ponerlo al servicio de un proyecto colectivo.


Hernán, antes de empezar su primer año en la escuela, ya sabe de la escri­tura como fuente de información y como registro de la memoria.
También lo podemos ver a través de otro testimonio de Beatriz.


Ésos eran los textos a través de los cuales esos niños se habían familiariza­do con el discurso narrativo. Se trataba de textos orales que se difundían en la comunidad.

Si bien se reconoce que el aprendizaje del lenguaje escrito comienza antes de que los chicos ingresen en la escuela, no podemos negar las realidades que enfrentan algunos maestros en su trabajo. Las condiciones familiares no siempre son las esperadas: en las casas hay poco o nada que leer; en ocasio­nes las actividades familiares o laborales se hacen sin necesidad de leer ni escribir...

A la luz de buscar soluciones a estos problemas, recurrimos a Luis Igle­sias, maestro de escuela rural que, teniendo a su cargo una treintena de niños y la totalidad de grados y funciones, resuelve el problema referido a la falta de material de lectura en los hogares:
Reconocer que estos procesos se inician antes de que los niños ingresen a la escuela no nos debe llevar a pensar que estos conocimientos son espontá­neos, que al maestro sólo le compete "ponerlos en contacto" con los textos escritos para que los alumnos progresen como lectores. Sabemos que ésta es una condición necesaria pero no suficiente para el progreso del conoci­miento de los alumnos.

Es por ello que uno de los roles del docente es el de organizar situaciones didácticas que permitan a los alumnos aprender determinados contenidos. Esto implica partir de los conocimientos del alumno para que los pongan a prueba con el fin de mejorarlos, modificarlos o construir nuevos. Desde la perspectiva que adoptamos, observar las actuaciones de los niños e inter­pretar los conocimientos que ponen en acción, posibilitará decidir qué será más adecuado hacer a continuación.

miércoles, 3 de diciembre de 2008